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RESEÑAFecha de publicación: 1999Una reseña de tecnologías reproductivaspor Daniel McConchietraducido por: Alejandro Field |
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La imposibilidad de tener un hijo es un gran peso. Las personas que desean ser padres a menudo preguntan a Dios y se preguntan ellos mismos por qué su deseo innato de tener hijos sigue sin cumplirse. Este tipo de autoexamen refleja cuán profundamente emocional y traumático puede ser la infertilidad. A veces una pareja puede llegar a mantener en secreto la situación para evitar sentir vergüenza ante la familia y/o amigos. Lamentablemente, esta respuesta sólo sirve para aumentar el dolor que sienten muchas parejas que sufren de infertilidad. El 15% de las parejas de Estados Unidos no pueden tener hijos luego de un año de tener relaciones sexuales. Como resultado, han surgido en todo el país clínicas especializadas en ayudar en el proceso reproductivo. Las parejas gastan muchos miles de dólares para aumentar su probabilidad de tener un hijo. Hay varias tecnologías reproductivas que están en uso actualmente, incluyendo drogas para la fertilidad, inseminación artificial, fertilización in vitro (FIV), el uso de una madre de alquiler, transferencia de gametos en la trompa de Falopio (GIFT), transferencia de embriones en la trompa de Falopio (ZIFT) e inyección intracitoplasmática de espermatozoides en óvulos (ICSI). Si bien todas estas tecnologías difieren entre sí, todas plantean ciertas cuestiones éticas que deben interesar a todo el que piense en usarlas. Los temas desarrollados aquí deben ser matizados por las explicaciones más completas del libro Sexuality and Reproductive Technology. El cuidado de embriones múltiplesUn tema crítico en las tecnologías reproductivas es la seguridad de los embriones, sea que estén dentro del cuerpo de una madre o en un laboratorio. Debido a que la vida humana comienza en la concepción, todos los embriones deben ser tratados con el máximo cuidado. Por ejemplo:
El uso de óvulos/esperma de donantesNo es aconsejable usar óvulos y/o esperma de donantes en ninguna tecnología reproductiva, por varias razones:
Maternidad de alquilerLa forma más habitual de maternidad de alquiler involucra inseminar a la madre de alquiler con el esperma del esposo, generalmente porque la esposa no puede tener un hijo a través del embarazo. Este tipo de arreglo debe ser evitado porque está involucrado el óvulo de una donante, como se explicó arriba. Aun cuando no esté involucrado el óvulo de una donante –por ejemplo, cuando el esperma del esposo y el óvulo de la esposa se unen in vitro–, los problemas de vinculación afectiva que se tratan abajo suelen hacer que este tipo de arreglo no sea prudente. Son especialmente problemáticos los acuerdos comerciales en los que las madres de alquiler reciben un pago por producir un hijo, más allá de los gastos incurridos. Como la venta de órganos, este tipo de arreglos comercializan el cuerpo indebidamente. De hecho, los contratos financieros involucran en esencia la compra de un bebé e implican una forma de propiedad de seres humanos inaceptable. Son menos problemáticas las maternidades de alquiler altruistas, como las de rescate en que una mujer actúa para salvar a un embrión que hubiera sido destruido de no hacerlo. Vinculación afectivaCada vez que se usan óvulos/esperma de donantes, o una madre de alquiler, la cuestión de la vinculación afectiva puede afectar a todas las partes involucradas. Pueden desarrollarse vínculos afectivos entre el niño y el o los padres genéticos, entre la madre de alquiler y el niño, y entre los padres genéticos. El riesgo de que se creen vínculos afectivos inapropiados a través del proceso reproductivo es muy real, y puede causar muchos problemas. En muchas ocasiones, madres de alquiler han demandado a los padres genéticos pidiendo la custodia del bebé luego de nacido o han solicitado el derecho de abortar un feto malformado aun cuando los padres genéticos querían que el niño viviera. Implicaciones financierasSometerse a tratamientos reproductivos es muy costoso. Una fertilización in vitro cuesta entre 10.000 y 20.000 dólares. Una madre de alquiler, entre 20.000 y 40.000 dólares. Y estos tratamientos no garantizan que producirán un niño. De hecho, las clínicas tienen, en promedio, tasas de nacimientos vivos de entre 20% y 40%. Sin embargo, estas tasas de éxito son muy probablemente tan elevadas debido a la implantación de embriones múltiples y el aborto selectivo, que es muy problemático éticamente. Si se siguieran pautas éticas que protegen a la vida humana desde la concepción, seguramente el porcentaje sería mucho menor. PrudenciaDebería considerarse seriamente la prudencia en cuanto a buscar tener un hijo con tecnologías reproductivas cuando los costos y/o los riesgos son tan grandes. Hay dos preocupaciones importantes:
ConclusiónMuchas personas experimentan un impulso muy natural de ser padres. Algunas buscan satisfacer este impulso usando tecnologías reproductivas sin entender plenamente todas sus implicaciones. Antes de usar métodos de reproducción tecnológicos, es prudente estudiar detalladamente las opciones disponibles, entender los temas éticos involucrados y, sobre todo, buscar la voluntad de Dios antes de seguir adelante. CBHD Daniel McConchie, MA, es vice presidente y jefe de personal en los americanos unidos para la vida, Chicago, Illinois. Copyright 1999 by The Center for Bioethics and Human Dignity |